sábado, 3 de agosto de 2024

Angela Padilla. Fábulas distópicas. Lima: La nave, 2023. 74 p.

Angela Padilla. Fábulas distópicas. Lima: La nave, 2023. 74 p.

En tiempos del consumo masivo y aletargado de reels y microvideos en tik tok en el s. XXI, el microrrelato parece ser el bien de entretenimiento natural de estos tiempos per se. Si bien posee tres componentes básicos (brevedad, narratividad, ficcionalidad), hay quienes dudan de su condición de literatura, o de si se puede ser un escritor de verdad escribiendo microrrelatos. Esta crítica es tan atendible como la defensa a rajatabla del “género”. En los lejanos años 60 Bob Dylan cantaba “The Times They Are a-Changin'” (“Los tiempos están cambiando”), aunque a estas alturas ya no sabemos si para bien o para mal.

Angela Padilla (Lima, 1994) se arriesga a publicar un primer libro de microrrelatos, en el marco de lo que mal se denominó como “emergencia sanitaria”. La gravedad del contexto da a la luz varios textos del libro. Dentro de los ejes temáticos destaca el bestiario que puede ser natural o sobrenatural-maravilloso, la alienación, y -de modo paradójico- la presencia de la soledad (¿es otra invención del sistema?); a nivel estilístico, la inversión de valores, el uso del humor y el sentido alegórico, sobre todo en los textos de CF.

“La otra Dulcinea” es su poética: la realidad produce tal “alergia” al personaje que resulta mejor leer libros de caballería, en suma, ficciones. Los libros son un arma contra la realidad hostil. La fantasía entretiene y es mejor amiga, siempre. Entonces, los tiempos no están cambiando: lo que cambian son los libros, las ficciones, solo eso, no la realidad.

Elton Honores

Universidad Nacional Mayor de San Marcos


 

viernes, 2 de agosto de 2024

Adriana Alarco de Zadra. Diario de una sombra. Lima: Maquinaciones, 2023. 113 p.

 

Adriana Alarco de Zadra. Diario de una sombra. Lima: Maquinaciones, 2023. 113 p.

 

Radicada actualmente en Italia, Adriana Alarco de Zadra (Lima, 1937) inició su carrera literaria hacia fines de los años 70, publicando libros de literatura infantil, teatro, ensayos y narrativa.  En el s. XX difundió su obra en plataformas digitales (en 2013 publicó la colección El plato del forastero), y en los últimos años ha participado en diversas antologías de género de CF y fantasía. Esta sería su segunda (o primera, según se quiera ver) colección de cuentos.

El libro se caracteriza por transitar entre el relato maravilloso, lo fantástico y la CF, con algunos toques del realismo. Destaca su estilo que tiende hacia el humor y una visión medianamente positiva del futuro, el substrato mítico y alegórico de sus relatos y la influencia de la tradición clásica del relato de aventuras, desde Homero. Las influencias latinoamericanas se ubican más en la línea de Gabriel García Márquez (como ocurre en “Una extraña visita”) o de The Twilight Zone (en “Los globos azules”).

Destacamos dos relatos de CF: “El mundo de sombras” y “Los globos azules”. En el primero, la autora nos presenta un escenario apocalíptico en el que el planeta y sus habitantes han sufrido graves modificaciones producto del calentamiento global, el derretimiento de los polos y la desaparición de la capa de ozono. El nuevo orden presenta a dos tipos de humanos: los selectos (quienes controlan el poder) y los indeseables (una suerte de “ratas” adolphianas, figuras excluidas, marginales, monstruosas que sufren modificaciones corporales). Curiosamente, serán estos indeseables quienes mejor se adapten a las nuevas condiciones ambientales, desplazando a los selectos e iniciando una nueva humanidad metamofoseada. Si bien el relato se inscribe dentro de la ecoficción, la inversión de valores es clave, ya que el escenario distópico permite la irrupción de un nuevo status quo inédito, que tiene una clave política.

En “Los globos azules” se propone en un futuro cercano un tratamiento especial para el rejuvenecimiento físico, pero con una contraindicación: la pérdida de la memoria. El cuento tiene un enfoque humanista porque nos hace preguntar ¿vale perder los recuerdos con tal de rejuvenecer? Justamente, los recuerdos (la memoria) es la carga humana sensible que poseemos (no necesariamente lo material que resulta efímero y superfluo). Al perder nuestra memoria perdemos parte de nuestra propia vida. Al final, la pareja que se somete al tratamiento pierde sus recuerdos, pero gracias a la magia de Alarco, vuelven a encontrarse en esa segunda juventud, como si estuviesen predestinados, por ello, a pesar de las contraindicaciones, el futuro es amable.

En la contratapa Rocío Uchofen (2023) afirma que “los personajes [de Alarco] discurren entre los límites de lo real y lo insólito, lo mágico y lo realmente extraño, lo distópico y lo ecológico, lo inocente y lo puramente rebelde, lo mítico y lo espantoso de un futuro egoísta y agobiante […]”. Este es un libro de madurez dentro de un género que hasta hace unos años era marginal y ahora es una legión diversificada en muchas voces generacionales.

Elton Honores

Universidad Nacional Mayor de San Marcos

jueves, 1 de agosto de 2024

Daniel Salvo. El regalo de las estrellas. Lima: Altazor, 2022. 121 p.

 


Daniel Salvo. El regalo de las estrellas. Lima: Altazor, 2022. 121 p.

              Este es el segundo libro de Daniel Salvo (Ica, 1967), uno de los pioneros en la difusión de la CF a través de su página “Ciencia Ficción Perú” creada en el lejano 2002. A su labor de difusión se suma el periodismo cultural y la escritura de ficción. En 2014 publicó su primer libro de cuentos El primer peruano en el espacio en el que el autor se adscribía a los géneros que había impulsado desde su página. En 2021 apostó por el formato digital y adelantó a sus lectores El regalo de las estrellas. Esta versión tuvo comentarios favorables. Poldark Mego (2021) afirma que este libro se caracteriza por su estilo claro y directo -asimoviano-, el giro criollo, y la ambientación nacional. Francisco José Súñer Iglesias (2021) destacó la madurez y elegancia en la escritura, la ambientación andina y la mezcla de géneros (CF, terror, fantasía). Richard Rimachi (2021) sostiene que este libro es original y maduro, que reinterpreta la cultura de masas en el contexto local de modo verosímil, y destaca el “giro de tuerca” al final de los relatos. En 2022 tendría su versión impresa.

              El libro contiene 12 cuentos que tienen diversos temas ejes, por ejemplo, el tema sexual, la temática superheroica, la monstruosidad, y cierta nostalgia hacia el mundo adolescente serán constantes. Como ya han señalado, la ambientación local es clave, no solo en el tratamiento del espacio, sino en el lenguaje, en los giros locales. Hay una carga irónica en varios de los relatos que llevan al horror o al humor. Las referencias van a la CF clásica (Asimov, Bradbury), a autores mainstream (King); e incluso locales (Adolph, Prochazka). “Hijos del rayo y la centella” nos recuerda al clásico “Artemio y Multical” de Adolph, en cuanto a la competencia, choque, enfrentamiento que lleva a la muerte tanto al humano como a la IA. En Salvo, el choque se da entre la figura del chasqui y Flash, lo que produce un trastocamiento muy posmoderno. “Dos tazas de café” es un cuento filosófico prochazkiano, que nos habla de viajes en el tiempo y de dimensiones aún desconocidas para los mortales y que se van desarrollando solo a través de la palabra, del diálogo de manera compacta y magistral, sin apelar a la espectacularidad a la que nos tienen mal acostumbrados factorías como Marvel, DC o Disney y sus “blockbusters”.

“Listo o no, ahí voy” tiene un halo de King, pero también una clave política de lectura -en la línea de Mariana Enriquez-, acerca de unos “chicos” que desaparecen, en este caso, en el juego de las escondidas, gracias a fuerzas desconocidas, que pueden ser a todas luces alienígenas, pero también a figuras omnímodas de poderes ocultos bajo la más trivial cotidianeidad. Otro relato notable es el que cierra el conjunto, “Anélida”, con un giro hacia el horror.

En conjunto se trata de un excelente libro de cuentos de CF y terror fantástico con toque de humor, en el que también se encuentran resonancias a otros clásicos como Poe o Jacobs (el de “La pata de mono” en “El regalo de las estrellas”). Es claro que Salvo ha adquirido una madurez en el tratamiento del género que le permite fascinar al lector y entretenerlo con sus historias, un trabajo que parece sencillo, pero que no lo es. En El regalo de las estrellas demuestra tanto su magisterio en el género del cuento clásico, así como la existencia y materialización de un cuento fantástico peruano, que hace poco más de 15 años atrás parecía -para algunos distraídos- pura invención, propia de una conspiración en contra del “realismo” y sus tabúes.

Elton Honores

Universidad Nacional Mayor de San Marcos