lunes, 4 de marzo de 2024

Miguel Ángel Vallejo. No leas libros sobre zombis. Lima: Maquinaciones, 2023. 128 p. Ilustraciones de Natalia Plazolles.

 

Miguel Ángel Vallejo. No leas libros sobre zombis. Lima: Maquinaciones, 2023. 128 p. Ilustraciones de Natalia Plazolles.

 


 

 

Miguel Ángel Vallejo Sameshima (Lima, 1983) es autor de esta novela juvenil de temática zombi, cuyo título No leas libros sobre zombis -al contrario- es una invitación a sumergirse en esta temática. Incluso puede ser una declaración de principios (¿A quién pertenece la frase? ¿a los censores de la cultura?). Lo prohibido en la cultura es algo que como se dice popularmente “llama la atención”: aquello que está en los márgenes o ha sido ubicado y expulsado por la razón, en los extramuros del establishment. Pero, como acto en potencia (el leer estos libros) es un claro acto de rebeldía. De ahí el título.

En Perú, la figura del zombi en la literatura es reciente, si bien puede rastrearse en la novela Adiós, Ayacucho (1986) de Julio Ortega, aunque el muerto-vivo es más una alegoría, una parodia del monstruo formalizado por George Romero en 1968. En esa línea, Réquiem por Lima (2014) de Hans Rothgiesser (1974) inauguró oficialmente al zombi en la literatura peruana, y se convirtió en referente de esta temática. Y decimos esto porque la novela de Vallejo establece una red intertextual con Réquiem por Lima, a la que se alude constantemente en la obra. La “realidad” de Réquiem por Lima se torna verdad en No leas libros sobre zombis. Lo anunciado por Rothgiesser sirve acá como un universo expandido. No es solo la cita, sino el mundo representado. La realidad intratextual de Vallejo es comparada con frecuencia con realidad intratextual de Rothgiesser.

La presentación de la novela imita a los cuadernos escolares a rayas, y puede leerse como una bitácora o diario personal de la pandemia zombi que llega a Lima. La propia historia va desarrollando diversas subtramas que el lector puede elegir, es decir, contiene unas instrucciones de uso al modo de Gianni Rodari, aunque también tiene ese toque interactivo de los videojuegos. En cuanto a las ilustraciones, de estilo manga, por los “ojos grandes”, sirven para adentrarse, de otro modo, en la mente de su personaje central.

Volviendo al título, No leas libros sobre zombis, la negatividad parece ser un rasgo contemporáneo más que generacional, que podría expresar o un rechazo a un estado de cosas tradicional, o el final e inicio de otro horizonte, tanto en el ámbito de lo fantástico Nunca más, madre (2023) de Falco Rivera; o en clave realista Mañana nunca llega (2022) de Tadeo Palacios o Nunca nos portaremos bien (2023) de Sebastián Verdú. Cada quien es libre de titular de un modo u otro su libro, pero quizás no sea simple coincidencia.

La novela de Vallejo contiene también referencias al cine Z y es también un homenaje a las películas de terror de los años 80 entre los que destacan The Monster squad (Una pandilla alucinante, 1987), entre varias otras; así como la novela Guerra Mundial Z (2006) de Max Brooks, o la serie The walking dead (2010-2022).

 

Elton Honores

Universidad Nacional Mayor de San Marcos

domingo, 3 de marzo de 2024

José Donayre Hoefken. Siete mitos peruanos. Lima: Maquinaciones, 2023. 89 p. Ilustraciones de Luis Plazolles Valdivia.

 

José Donayre Hoefken. Siete mitos peruanos. Lima: Maquinaciones, 2023. 89 p. Ilustraciones de Luis Plazolles Valdivia.


 

 

José Donayre Hoefken (1966) es un narrador insólito no solo por los temas que trata en su producción, que van desde la novela de ciencia ficción experimental y surreal en La fabulosa máquina del sueño (1999; 2024), el existencialismo filosófico en Doble de vampiro (2012), el simbolismo y la autoficción en La descarnación del verbo (2011), entre otras formas híbridas; sino que es insólito porque parece haberse trazado una meta: que cada libro sea distinto al anterior. Como estilo personal resulta pues anticomercial (acaso punk), ya que el lector de masas estandarizado prefiere el lugar común, lo conocido, lo más digerible o lo que está de moda. No ocurre así con la obra de Donayre. Pero a pesar de la intención de ser diferente de manera permanente en cada entrega, hay algunos rasgos comunes que -grosso modo- en otro trabajo denominamos como estilo “lírico-digresivo”, y que tiene a Carlos Calderón Fajardo a uno de sus referentes claves.

En ese camino, Donayre nos entrega este libro que explora la mitología local -el tema mítico puede rastrearse en La trama de las moiras (2003), acaso su libro más legible-, titulado Siete mitos peruanos. Si bien el propio autor comenta en entrevista con Sarko Medina que el proyecto inicial eran 10 mitos y que al final se lograran concluir solo siete, el número podría dialogar con el viejo Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana de Mariátegui, es decir, se trata acá de mera casualidad.

Con fina sensibilidad, Donayre va articulando los mitos peruanos -en la línea de Hesíodo con la Teogonía-, cuyos rasgos panteístas, así como las pasiones de los dioses que resultan humanas, sobresalen. Asimismo, destaca el uso de la poesía, un registro que el autor transitó con mayor fervor en los lejanos años 90 del siglo pasado, no solo con la intención de darle una aureola más antigua o legendaria a los mitos, sino para enfatizar la belleza del imaginario andino.

El contexto en el que se inscribe el libro es el del bicentenario de la independencia (2021-2024), celebración bastante deslucida tanto por los efectos de la pandemia, como por la gestión de los actuales líderes políticos. Así, el libro plantea un retorno a lo propio en un contexto “global” que es importante destacar, no solo por el tema en sí mismo, sino por los méritos literarios y la búsqueda de una conciencia ancestral de lo peruano.

 

Elton Honores

Universidad Nacional Mayor de San Marcos

lunes, 27 de noviembre de 2023

Carlos Vera Scamarone. Raka, la guerrera. Lima: El gato descalzo, 2023. 139 p.

 

RAKA, LA GUERRERA 

Carlos Vera Scamarone. Raka, la guerrera. Lima: El gato descalzo, 2023. 139 p.

              Carlos Vera Scamarone (Lima, 1974), escritor y médico psiquiatra, autor de la valiosa novela de ciencia ficción La paradoja Cane (2014), continúa publicando libros en este género. Ahora, nos entrega el notable y recomendado Raka, la guerrera, un conjunto de 11 cuentos en el que predominan principalmente los códigos de la ciencia ficción, e ilustrados por Raúl Ostos.

              El futuro que se representan en los cuentos es distópico, desde un planeta dominado por el mar (con lejana reminiscencia a Waterworld, 1995 de Kevin Costner), producto acaso del cambio climático, tal como ocurre en “La hondonada”, primer cuento del libro, en el que unos criadores de ballenas se enfrentan a unos piratas quienes buscan raptar a las mujeres como botín de guerra. O “Noitcom 37” que presenta un futuro en la línea de la serie Black mirror, en el que la vigilancia, la sospecha del otro se ejecuta a través de dispositivos que anuncian o anticipan a posibles agresores. Esta es un arma de doble filo ya que como se ve en el cuento todos los hombres, de modo subjetivo, son agresores potenciales; pero que en profundidad, parece discutir parcialmente a los actuales colectivos feministas como el “#MeToo” o “Ni una menos”, que ven radicalmente a (casi) todos los hombres como agresores permanentes.

Otros cuentos como “El llamado de Dir-je” o “Al amanecer” comparten ciertas características en común, como la imposibilidad de reproducción de la especie y el mundo sin sexo. En el primero, unos androides buscan la clave de la reproducción con diversas razas alienígenas sin obtener resultado alguno. La respuesta filosófica sobre la reproducción no encuentra respuesta en estos androides. Cuando llega al planeta que da título al cuento el personaje confiesa con sus replicantes: “He copulado con babosas, reptiloides, mujeres de galaxias distantes, con ángeles invisibles. En cada encuentro el frenesí del fracaso me llevó a terminar matando. Lo intenté, pero no hallé nada” (51, énfasis nuestro). Ese “no hallar nada”, va más allá de lo físico, del conocimiento científico, para instalarse en el plano cuasi filosófico: ¿no hay nada en el sexo? ¿cuál es el secreto de la reproducción, y por lo tanto, de la vida? En el segundo, una invasión alienígena al planeta protagonista va estableciendo conexiones con el holocausto judío cuando la invasión triunfa inicialmente sobre los nativos. En una escena, uno de los nativos es castrado, para que los subordinados no se reproduzcan. Nuevamente es el mundo sin sexo, esta vez, con la finalidad de controlar a la raza sometida. El giro se produce hacia el final cuando la vieja narradora, que cuenta a las nuevas generaciones lo acontecido hace ya mucho tiempo, agrega que en medio del exterminio, ella es decapitada, pero “Pude ver cómo mi cráneo rodaba por el suelo. Luego abrí mis ojos pectorales […]” (65), mientras los niños con sus cuatro tenazas se enfrentan a los invasores. Con habilidad, el narrador extradiegético añade esta información con la intención de producir este giro y descolocar al lector: los protagonistas son alienígenas y los invasores, humanos. Y al modo de Alien (1979) de Ridley Scott, los alienígenas nativos van fecundando sus huevos a los humanos a través de sus bocas (66). A todas luces este tipo de ciencia ficción utiliza algunos códigos de la serie B, pero para darles una dimensión más profunda, tal como lo hizo el maestro José B. Adolph en su narrativa breve.

El cuento “Raka, la guerrera” que cierra el libro y le da título al mismo, es el más extenso y establece conexiones con “El inmortal” de Jorge Luis Borges, pero en clave feminista. Vemos que se trata de textos complejos y de temática adulta (si vale el término), es decir, demuestran la madurez del autor, que amplía su universo hacia otras latitudes -en clave weird- dentro del propio campo de la ciencia ficción.

 

Elton Honores

Universidad Nacional Mayor de San Marcos