Harry Belevan. Prosas. Lima: Universidad Ricardo
Palma, 2025. T. I y II
En
un panorama literario sobrepoblado de ofertas (todos publican libros, de toda
temática, mayormente en editoriales independientes o autoedición, en Lima y en
regiones; desde niños a jóvenes, adultos; con mucha o nula formación literaria,
o aspiraciones artísticas), los libros realmente imprescindibles corren el
riesgo de perderse entre esta bruma de publicaciones que sobrepasa a cualquier
lector. Todos demandan lectores, atención, un tiempo, en suma, reconocimiento
(¿o fama? ¿o ventas?). Y si pensamos que el mercado se interesa siempre por la
novedad, lo último (o penúltimo, según Basadre), nuestros autores clásicos pueden
pasar a un segundo plano.
Esperemos
que este no sea el caso de Harry Belevan (Lima, 1945), quien desde hace
cincuenta años viene publicando libros claves dentro de la narrativa
fantástica, y es referente obligado para las generaciones posteriores de los
años 80 y siguientes, no solo en el ámbito local, sino latinoamericano y global.
La Universidad Ricardo Palma ha tenido la excelente iniciativa de reunir toda
su obra. Lo hizo anteriormente en 2022 con sus ensayos y crónicas titulado Textos
(en dos volúmenes), y ahora vuelve a entregarnos Prosas, impreso en
diciembre de 2025, pero que aún no ha sido presentado oficialmente en lo que va
del año.
Prosas
no es solo una reunión de su obra narrativa o de ficción, sino, una selección
del propio Belevan de lo ya publicado en medio siglo. Es decir, el autor decide
elegir aquellas prosas con las que aún se identifica, y por lo tanto, le
atribuye un peso singular al revisar su propia producción. Así, Prosas,
no es solo una reunión, sino, un ejercicio de curaduría del propio autor. El primer
tomo incluye los relatos breves, agrupados en secciones que retitulan sus
clásicos: “Un incidente fatal y otros cuentos” agrupa textos originales de Escuchando
tras la puerta y Fuegos artificiales, más alguno nuevo; “El retrato
de Dora Gris y otros cuentos de bolsillo”, sus piezas cercanas al cuento breve
y la minificción; “Sucedió en navidad y otros cuentos juveniles” parte de El
titiritero que pasó al olvido; y cierra con dos piezas teatrales: Una
diversión nocturna y nada más, y ¿Hoy es 8 o 9? El volumen dos
incluye su novela Una muerte sin medida retitulada como Instrucciones
para un asesinato (una historia que alude a la toma de la Embajada de Japón
por parte del grupo terrorista del MRTA, y que entremezcla erotismo, política y
ficción), y el clásico metatextual La piedra en el agua. También viene
acompañado de un acertado prólogo de José Güich, otro referente clave de la
generación inmediata, y un epílogo del propio Belevan, que esperamos no sea el
cierre o reflexión final del maestro, sino la puerta que permite entrever una
nueva producción suya.
Sin duda, la
obra de Belevan amerita mayores estudios. Por ahora me detendré en lo nuevo, o
relativamente reciente de sus “prosas”. “Un incidente fatal” es un cuento de tipo
cortazariano que narra el encuentro fortuito con una mujer desconocida, quien
despierta el interés erótico en el personaje. Lo singular es la presencia de la
misteriosa mujer adherida a una prenda, cuyo olor no puede dejar de olvidar y se
convierte en algo obsesivo, al punto de llevar al personaje central a un rito
erótico mortal. Es decir, es el objeto (la prenda) la que contiene a esa presencia
femenina subyugante. El aparente suicidio (el hombre ha quedado estrangulado
por la prenda) viene a confirmar esa ambigüedad de lo fantástico en la que se
mueve el autor en esta sección. Pero, lo más importante está en la insistencia
ficcional del sentido del olfato, del olor, tan desprestigiado en relación a la
vista o el oído, sentidos mucho más racionales o cerebrales. Hay más instinto
en el cuento de lo que se muestra, que conecta con otro tipo de fantasías,
menos exploradas en sus primeros libros, como lo popular.
Así, en “Sucedió
en navidad” el ambiente festivo, con la recurrente imagen del regalo se
trastoca en milagro, cuando un grupo de niños de un barrio popular reciben
regalos del propio Papa Noel. Si bien el relato es tierno y se ajusta a las
convenciones de este tipo de narraciones, el uso de la jerga callejera infantil
permite atisbar un registro poco explorado por Belevan en sus primeras entregas.
Y demás está decir, que en la propia figura de Papa Noel hay también cierta ambigüedad,
dado que no hay certeza absoluta de su existencia real. En “Diagnóstico
reservado” nuevamente el lenguaje es el centro, dado que cuenta la historia de
un rígido profesor de medicina, de jerga muy especializada, que en sus clases
se considera superior a los futuros médicos, exigiéndoles la terminología usada
por él, y no sus equivalentes (que también son otra jerga). El giro se produce
cuando inexplicablemente el profesor comienza a reducirse de tamaño (al modo de
El hombre menguante de Matheson), descubriendo que al final, su jerga no
servía para nada, ni para explicar su situación, ni para ofrecer un diagnóstico
acertado, de allí el título del cuento. Pero más allá de la situación
fantástica, Belevan pone en discusión el propio lenguaje como generador de lo
fantástico, cuando el interlocutor apenas puede entrever el significado de las
palabras, volviéndolas más oscuras, o crípticas, para explicar acaso
situaciones que podrían ser referidas con términos más sencillo o de uso común.
Es decir, el lenguaje en sí mismo ya tiene una potencia de fantasticidad.
En cuanto a
las piezas teatrales, asistimos a un registro policial, ya explorado en La
piedra en el agua. Es el caso de Una diversión nocturna y nada más, en
el que un misterio criminal da pie para la irrupción de lo popular y del humor
(otro aspecto que si bien no es nuevo en Belevan, se enfatiza aún más). La confusión
de escenarios y situaciones da pie a una pieza claramente barroca, que recoge
la situación de enredos y la ambigüedad entre realidad e ilusión (confusa). Los
diversos puntos de vista del aparente crimen que se busca aclarar remiten también
tanto al clásico Rashomon (1950) de Akira Kurosawa, como a Ghost
Story (1981) de John Irvin, basada en el libro de Peter Straub, aunque esta
última es narrada en clave de terror. En cuanto a ¿Hoy es 8 o 9? , es
clara su filiación con el teatro del absurdo, lo metatextual, la clara conciencia
de lo teatral, en el que el lenguaje en sí es el centro de la trama (en el que
las palabras son deconstruidas), así como su ambigüedad, que hace regresar a
Belevan por los caminos de lo fantástico.
Prosas
es una reunión antológica imprescindible para los lectores de literatura, que
en Lima cada vez son menos, y que reúne las prosas de uno de nuestros autores
más contemporáneos, en el que el lenguaje, el ingenio, los juegos de palabras,
resultan más vitales que nunca.
Elton Honores
Universidad Nacional Mayor de San
Marcos
