miércoles, 7 de agosto de 2024

Randolph Markowsky. El porquero del infierno y otros relatos. Lima: El gato descalzo, 2023. 143 p.

 

Randolph Markowsky. El porquero del infierno y otros relatos. Lima: El gato descalzo, 2023. 143 p.

              Ingeniero informático de profesión, Randolph Markowsky (Lima, 1972) ha participado en varias antologías del género fantástico y de horror y tiene un primer libro de cuentos publicado, Memorias del Supay (2021). El porquero del infierno y otros relatos es su segundo libro de cuentos.

              Si bien podemos decir que -desde el fin de la Segunda Guerra Mundial- “El horror está de moda”, es importante estudiar las singularidades del horror, es decir, el estilo. Y en el caso de Markowsky muchos de sus textos son escenas, viñetas de una situación, es decir, no hay drama en sí, sino presencias monstruosas amenazantes (natural o sobrenatural), aquelarres y rituales de estirpe medieval, y un claro impulso tanático. Es claro que sus influencias son sobre todo norteamericanas, esa triada Poe-Lovecraft-King, pero además del cine giallo y slasher, el gore, el heavy metal, etc.

              El cuento “El porquero del infierno” es quizás la mejor muestra de su estilo, en el que se dan lugar tanto lo grotesco como la locura humana, y algún guiño a “Los gallinazos sin plumas” de Ribeyro. Markowsky está en la búsqueda de un estilo propio -que en algunos casos introduce referentes andinos.

              Otro añadido del libro son las ilustraciones del artista plástico Raúl Ostos (Chimbote, 1988) con un registro medio naif que no necesariamente ayudan a ampliar el simbolismo de los textos, sino que se remiten a lo literal. Es claro que el detalle en el horror (visual o textual) es clave. De Ostos hemos apreciado mejores trabajos en historieta y humor gráfico, muchos más cuidados, con una clara influencia de Robert Crumb.

 

Elton Honores

Universidad Nacional Mayor de San Marcos


 

martes, 6 de agosto de 2024

Juan Carlos Townsend. Tierra tomada. Lima: Maquinaciones, 2023. 110 p.

 


Juan Carlos Townsend. Tierra tomada. Lima: Maquinaciones, 2023. 110 p.

              Este es el segundo libro de Juan Carlos Townsend (Lima, 1964) -el primero Regreso a casa se publicó en 2012 y reeditó en 2022. Contiene 12 cuentos que transitan entre lo fantástico y lo extraño. Si hay un elemento que caracterice esta nueva entrega es la presencia de personajes observadores (que rozan el vouyerismo), hitchcockianos; además de giros cortazarianos en varios relatos, y el cruce de la frontera entre lo normal y lo a-normal.

              En “Muqui” se habla de un duende chotano (no se si hay un guiño al lector para aludir al ex presidente y aspirante a dictador, Pedro Castillo), lo cierto es que a través del monólogo de este duende enamorado se trastoca en otro cuerpo. Otros dos cuentos funcionan como la poética del autor: “Adicción” y “Extraña diversión”. En el primero, un sujeto lleva la escritura al paroxismo, haciendo de la escritura un ejercicio casi sexual, con tintes de locura. Así el artista (enajenado) busca nuevos medios de escritura. Hay resonancias al trabajo de Eielson (quien transita de lo escrito a lo visual u otras formas expresivas), y también al personaje del clásico ribeyriano “La insignia”, cuyas simples líneas se convertían en misteriosos significantes. En “Extraña diversión” tenemos la emergencia de un aspirante a artista, en el sentido que su obsesión es cambiar las cosas  de lugar, generando efectos primero simpáticos y celebrados por las personas, que luego se vuelven cada vez más amenazantes al pasar de la trasmutación de objetos al de personas reales, al modo de un pequeño Dios.

              El cuento que da título al libro se inscribe dentro de la CF, la ecoficción y el apocalipsis cuando la naturaleza va cubriendo de manera intempestiva al planeta, como modo de reacción o defensa frente al rol negativo de la civilización frente al planeta.

Con Tierra tomada Townsend encuentra -dentro del cuento clásico- una voz personal, que usa diversos registros que van del realismo a lo extraño y lo fantástico. Menos dramático (en relación a su opera prima) y con mayor ficción, este libro confirma la calidad del autor, además del excelente momento del género en el Perú bicentenario.

Elton Honores

Universidad Nacional Mayor de San Marcos

lunes, 5 de agosto de 2024

Carlos Calderón Fajardo. Corazón emplumado. Lima: Maquinaciones, 2023. 94 p.


 

Carlos Calderón Fajardo. Corazón emplumado. Lima: Maquinaciones, 2023. 94 p.

              Uno de nuestros clásicos contemporáneos es, sin duda, Carlos Calderón Fajardo (Juliaca, 1942-Lima, 2015) desaparecido en su mejor momento creativo. La novela corta Corazón emplumado es un texto póstumo del autor, y una prueba fehaciente de lo dicho.

Se trata de una novela crepuscular o invernal, de claro tono existencial y filosófico en el que el autor plantea preguntas al lector sobre la posibilidad de “vivir el silencio”, la inevitable soledad y el ejercicio de meditación, la diferencia entre el azar y el destino, los libros que no sirven para nada, o el hecho que no hay ningún ser humano sin secretos. Aunque claro, hay una trama sencilla: un aspirante a filósofo debe encargarse de cuidar la casa de playa de su profesor para terminar la redacción de su tesis. Esto en realidad es más un pretexto para plantear cuestiones más complejas y concluir -al finalizar la novela- que el ser humano no posee bien alguno, ni siquiera una casa: todo es temporal, alquilado, pasajero. También están las mujeres evanescentes, irreales, fantásticas que como sombras ocupan esa casa semivacía, característico en Calderón Fajardo, y en sus discípulos posteriores como el propio Donayre.

Erik Fernández (2023) sostiene que Corazón emplumado trata de un “mundo de apariencias”. Las relaciones sociales que se establecen entre los personajes de la novela son en palabras de Sophie Canal (2023) “un artificio humano generado por juegos de pequeños poderes”. Para José Donayre (2023) -también editor del libro-, agrega: “La novela nos restriega la marginalidad, la discriminación, plantea el choque cultural con migraciones y rechazos, en este pueblo fantasma. Y también la criminalidad. Playa Vacía da la sensación de ser una burbuja. También en la novela, Carlos se explaya en toda su subjetividad, y hay personajes como fantasmas o viceversa […] (Vadillo, 2023).

Ese conjunto de micro-relaciones de poder entre los ricos ricos, los blancos pobres y los cuidadores, nos hablan de lo ilusorio de las jerarquías sociales, de estados eventuales, y de la no pertenencia a ningún lugar. De gran contenido alegórico, la novela supera lo anecdótico para explorar la subjetividad humana en un notable ejercicio de madurez, cuando las cosas parecen desvanecerse en el umbral de la vida y comprendemos finalmente que solo estamos de paso por el mundo.

Elton Honores

Universidad Nacional Mayor de San Marcos