Sandro Bossio. El hambre de Anabela. Lima: QG editores, 2011. 48 pp. (Colección Sobrenatural del diario Correo, 2011).
Obra maestra ****
Muy buena ***
Buena**
Regular *
Sandro Bossio (Huancayo, 1970) vuelve nuevamente a deleitarnos con un relato fantástico o de cf: “El hambre de Anabela”. Si bien el relato apela nuevamente a tópicos del género (la mujer monstruo), es muy destacable las descripciones que hace de ésta, que le dan al relato una cierta atmósfera lovecraftniana. Altamente recomendable.
La escena inicial (el personaje central le “salva” la vida a Anabela, quien está frente al borde del precipicio), parece evocar sutilmente la imagen inicial de La ardilla roja de Julio Medem, verdadero film de culto (aunque es seguro que sea mera coincidencia: el film fue sido exhibido en el CCE de Lima, hace ya muchos años y es todavía poco conocido acá).
Elton Honores
Universidad San Ignacio de Loyola
Literatura fantástica y ciencia ficción en Perú e Hispanoamérica * Fantastic literature, fantasy, horror fiction, science fiction, cartoon, comic in Peru and Latin American
martes, 26 de julio de 2011
viernes, 22 de julio de 2011
martes, 19 de julio de 2011
Fernando Ampuero. Maida sola (y otros cuentos). Lima: QG editores, 2011. 48 pp. (Colección Sobrenatural del diario Correo, 2011).
Fernando Ampuero. Maida sola (y otros cuentos). Lima: QG editores, 2011. 48 pp. (Colección Sobrenatural del diario Correo, 2011).
Obra maestra ****
Muy buena ***
Buena**
Regular *
Los cuentos recopilados en Maida sola de Fernando Ampuero (Lima, 1949) –autor de la clásica e imperdible novela negra Caramelo verde– se caracterizan por el extrañamiento de las situaciones y la irrupción de presencias fantasmáticas.
En “El diablo y el padre de Sebastián” la figura del diablo se materializa, se encarna durante una sesión de “macumba”. En “Maida sola”, una bella joven es asediada por “fantasmas” que cada vez van aumentando y que solo ella ve. El final es ambiguo pues cabe la posibilidad de una explicación veraz del hecho: la locura. En “Pedagogía Griega” una aventura extramatrimonial en Grecia da pie al contacto con un auto extraño que cobra vida –cual fantasma–, en la línea de Christine de Stephen King. En “Voces”, una madre lleva a su hijo a un médico pues no “escucha” a sus abuelos, al final nos enteramos que los abuelos están muertos, dando la posibilidad a la locura como posible explicación.
De los cuatro relatos, “Pedagogía Griega” es categóricamente fantástico; los otros se mueven en un registro de lo extraño (la locura como posible explicación) sin dejar de lado un resquicio para lo imposible. También llama la atención la elección de espacios indeterminados urbanos (“Voces”) y foráneos (“El diablo y el padre de Sebastián”, “Pedagogía Griega”). Solo “Maida sola” transcurre claramente en Lima. El cuento pertenece a una colección del autor, de mediados de los años 70. Pero ¿Habría alguna conexión entre la dictadura militar (como fuerza invisible extendida en toda la nación) y la violencia a la que es sometida Maida (cuyo “cuerpo” sería metafóricamente la nación en sí) y que le lleva a la muerte o es solo un relato “evasivo”?
Elton Honores
Universidad San Ignacio de Loyola
Obra maestra ****
Muy buena ***
Buena**
Regular *
Los cuentos recopilados en Maida sola de Fernando Ampuero (Lima, 1949) –autor de la clásica e imperdible novela negra Caramelo verde– se caracterizan por el extrañamiento de las situaciones y la irrupción de presencias fantasmáticas.
En “El diablo y el padre de Sebastián” la figura del diablo se materializa, se encarna durante una sesión de “macumba”. En “Maida sola”, una bella joven es asediada por “fantasmas” que cada vez van aumentando y que solo ella ve. El final es ambiguo pues cabe la posibilidad de una explicación veraz del hecho: la locura. En “Pedagogía Griega” una aventura extramatrimonial en Grecia da pie al contacto con un auto extraño que cobra vida –cual fantasma–, en la línea de Christine de Stephen King. En “Voces”, una madre lleva a su hijo a un médico pues no “escucha” a sus abuelos, al final nos enteramos que los abuelos están muertos, dando la posibilidad a la locura como posible explicación.
De los cuatro relatos, “Pedagogía Griega” es categóricamente fantástico; los otros se mueven en un registro de lo extraño (la locura como posible explicación) sin dejar de lado un resquicio para lo imposible. También llama la atención la elección de espacios indeterminados urbanos (“Voces”) y foráneos (“El diablo y el padre de Sebastián”, “Pedagogía Griega”). Solo “Maida sola” transcurre claramente en Lima. El cuento pertenece a una colección del autor, de mediados de los años 70. Pero ¿Habría alguna conexión entre la dictadura militar (como fuerza invisible extendida en toda la nación) y la violencia a la que es sometida Maida (cuyo “cuerpo” sería metafóricamente la nación en sí) y que le lleva a la muerte o es solo un relato “evasivo”?
Elton Honores
Universidad San Ignacio de Loyola
lunes, 18 de julio de 2011
José Donayre. El secreto de Lostrés. Lima: Bruño, 201[1]. 75 pp.
José Donayre. El secreto de Lostrés. Lima: Bruño, 201[1]. 75 pp.
Obra maestra ****
Muy buena ***
Buena**
Regular *
Acaba de salir la nueva novela de José Donayre (Lima, 1966), El secreto de Lostrés, novela breve dirigida para un público infantil. La novela está planteada de manera lineal y clásica, carece del experimentalismo radical de su última novela La descarnación del verbo (2011). Pero, definitivamente, con El secreto de Lostrés, Donayre sigue explorando nuevos códigos, actitud que mantiene desde su primer trabajo de culto: La fabulosa máquina del sueño (1999).
En El secreto de Lostrés, Tino y Cusi hacen fuerza común para expulsar al pariente que se apresta a instalarse en su casa: Lipo, el primo. Éste es asumido como el extraño, el raro. Sin embargo, la abuela Mamaluz –lectora de libros como Gargantua y Pantragruel (¿con los grabados de Doré?) Las mil y una noches– les entrega una misteriosa caja para que ellos le den una utilidad fuera de lo común.
El secreto que contiene la caja es planteado como un enigma (como el de la esfinge a Edipo) que los personajes deben descubrir mediante el uso de la razón. Aquí hay un evidente guiño a la tradición griega que aparece en otros de sus trabajos (dixit: La trama de las moiras, 2003). Pero también destaca los juegos del lenguaje que se establece en la novela –en la mejor tradición de los hermanos Marx–, así, el humor es construido desde el puro lenguaje.
Otro elemento clave es la representación de lo femenino como adscrita a lo fantástico (o lo sagrado, dependiendo del punto de vista). Por ello, Mamaluz (quien les da la caja mágica) y Susana, su vecina, están relacionadas con lo mágico: Susana es quien va dando las claves para descifrar el enigma.
Habrán algunos ejemplares en la Feria de este año; otros ejemplares (los más) serán distribuidos a nivel de colegios en Lima y provincias. Así que la existencia de este libro (y su disponibilidad para un público no infantil) es también otro acto de puro ilusionismo.
Elton Honores
Universidad San Ignacio de Loyola
miércoles, 13 de julio de 2011
Jorge Eduardo Benavides. El ritual de la huaca. Lima: QG editores, 2011. 48 pp. (Colección Sobrenatural del diario Correo, 2011).
Jorge Eduardo Benavides. El ritual de la huaca. Lima: QG editores, 2011. 48 pp. (Colección Sobrenatural del diario Correo, 2011).
Obra maestra ****
Muy buena ***
Buena**
Regular *
Jorge Eduardo Benavides (Arequipa, 1964) es autor de El ritual de la huaca, en la línea ya conocida de su buen libro de cuentos de terror (claramente político) La noche de Morgana, entre otras novelas escritas en otro registro. Muchas veces se ha dicho que la ficción es otro mundo, en donde todo puede suceder. En cuanto al terror fantástico moderno, muchas veces no hay retorno al orden inicial, es decir, la transgresión provocada por la irrupción de lo insólito no se resuelve al finalizar el texto. En suma: triunfa el mal. Lo mismo ocurre en este relato de final abrupto y a la vez sorpresivo.
Las acciones se centran en tres adolescentes que terminan profanándola sacralidad de una huaca prehispánica durante uno de sus habituales paseos en bicicleta al desenterrar un objeto desconocido. Desde el campo cultural, este elemento es presentado como una suerte de alteridad, por la cual, el “ekeko” termina construyéndose como negativo y diabólico.
Pero será en el relato enmarcado del viejo a los adolescentes, en donde se refieren propiamente los hechos sobrenaturales (maldiciones, casualidades funestas) a partir de la figura-objeto del “ekeko”, en medio de un ritual de reminiscencias góticas, que deja al lector con la vacilación respecto de si hay algo de cierto en todo ello o si se trata más bien de un estado de locura del viejo. El final abierto y la ambigüedad antes mencionada están construidas con gran maestría.
Sin duda estamos frente a un narrador que conoce la tradición de la literatura clásica de terror, que sabe dosificar la intensidad y tensión psicológica, pero sobre todo, que no se limita a ofrecernos un final “edificante” como podría pensarse (aunque algo indirecto se podría desprender: no hay que transgredir los espacios “sacros” sean estos occidentalizados o andinos), sino que deja que se imponga la propia lógica del relato y más aún, su propia libertad como escritor. A pesar de la visión algo tópica de lo “andino” como lo negativo, oscuro y diabólico no dudamos en considerarla como una pequeña obra maestra de esta colección.
Elton Honores
Universidad San Ignacio de Loyola
Obra maestra ****
Muy buena ***
Buena**
Regular *
Jorge Eduardo Benavides (Arequipa, 1964) es autor de El ritual de la huaca, en la línea ya conocida de su buen libro de cuentos de terror (claramente político) La noche de Morgana, entre otras novelas escritas en otro registro. Muchas veces se ha dicho que la ficción es otro mundo, en donde todo puede suceder. En cuanto al terror fantástico moderno, muchas veces no hay retorno al orden inicial, es decir, la transgresión provocada por la irrupción de lo insólito no se resuelve al finalizar el texto. En suma: triunfa el mal. Lo mismo ocurre en este relato de final abrupto y a la vez sorpresivo.
Las acciones se centran en tres adolescentes que terminan profanándola sacralidad de una huaca prehispánica durante uno de sus habituales paseos en bicicleta al desenterrar un objeto desconocido. Desde el campo cultural, este elemento es presentado como una suerte de alteridad, por la cual, el “ekeko” termina construyéndose como negativo y diabólico.
Pero será en el relato enmarcado del viejo a los adolescentes, en donde se refieren propiamente los hechos sobrenaturales (maldiciones, casualidades funestas) a partir de la figura-objeto del “ekeko”, en medio de un ritual de reminiscencias góticas, que deja al lector con la vacilación respecto de si hay algo de cierto en todo ello o si se trata más bien de un estado de locura del viejo. El final abierto y la ambigüedad antes mencionada están construidas con gran maestría.
Sin duda estamos frente a un narrador que conoce la tradición de la literatura clásica de terror, que sabe dosificar la intensidad y tensión psicológica, pero sobre todo, que no se limita a ofrecernos un final “edificante” como podría pensarse (aunque algo indirecto se podría desprender: no hay que transgredir los espacios “sacros” sean estos occidentalizados o andinos), sino que deja que se imponga la propia lógica del relato y más aún, su propia libertad como escritor. A pesar de la visión algo tópica de lo “andino” como lo negativo, oscuro y diabólico no dudamos en considerarla como una pequeña obra maestra de esta colección.
Elton Honores
Universidad San Ignacio de Loyola
domingo, 10 de julio de 2011
Planas, Enrique (Editor). Oswaldo Reynoso. El tesoro de la juventud. Lima: CCE- Estruendomudo, 2011. 93 pp.

Planas, Enrique (Editor). Oswaldo Reynoso. El tesoro de la juventud. Lima: CCE- Estruendomudo, 2011. 93 pp.
Obra maestra ****
Muy buena ***
Buena**
Regular *
Oswaldo Reynoso, autor clave de la Generación del 50, publicó en 1961 su primer libro Los inocentes, libro de cuentos con el que expresa un universo del adolescente marginal desde una mirada poética y erótica, que recoge el lenguaje de la calle, la oralidad. Tras la polémica publicación, 50 años después, el libro sigue siendo hoy uno de nuestros clásicos contemporáneos, de lectura obligatoria en colegios y universidades.
Oswaldo Reynoso. El tesoro de la juventud es un libro homenaje al autor, de carácter interdisciplinario entre artes y letras, en donde el editor ha seleccionado textos de escritores que se acercan a su obra y que conforman valiosos testimonios (Juan Morillo Ganoza o la propia entrevista hecha a Reynoso), textos homenajes (Juan Sánchez, Enrique Planas, Hernán Migoya) o desde la propia ficción (Washington Cucurto).
A la vez, diversos artistas tomando como referencia este libro, proponen desde su propio trabajo artístico una apropiación, una reconceptualización de las ideas que fluyen en Los inocentes, destacándose los trabajos de Cherman, REP, Fernando Vicente, Haroldo Higa, Piero Quijano, Jaime Higa Oshiro, Christian Bendayán, Sheila Alvarado y Jesús Ruiz Durand, entre otros artistas diversos. El libro se completa con fotos inéditas del autor en distintas épocas.
Un buen homenaje en vida a un narrador peruano con otros libros claves como Los eunucos inmortales o El escarabajo y el hombre.
Elton Honores
Universidad San Ignacio de Loyola
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